La evaluación de hábitos alimentarios permite entender cómo, cuándo y por qué comes en tu vida cotidiana. Revisamos horarios, organización, compras, comidas fuera de casa, hambre, saciedad y situaciones que influyen en tus decisiones.
Este análisis ayuda a detectar patrones que favorecen o dificultan tus objetivos. Después establecemos cambios progresivos, evitando transformaciones poco realistas. Buscamos mejorar estructura, variedad y constancia sin imponer reglas innecesarias. El resultado es una estrategia ajustada a tus rutinas y necesidades.