La higiene del sueño puede mejorar la energía, la concentración, el estado de ánimo y la recuperación. Analizamos horarios, rutinas nocturnas, exposición a pantallas, consumo de estimulantes y factores que dificultan un descanso adecuado.
Diseñamos pautas para preparar el sueño, regular horarios y crear un entorno adecuado. Con seguimiento, revisamos avances y ajustamos las estrategias según resultados. Buscamos mejorar la calidad y regularidad del descanso sin depender de soluciones rápidas ni medidas difíciles de sostener.